Control de Peso y Obesidad

Mi médico dice que el sobrepeso me subió el colesterol: ¿es verdad?

Algunos medicamentos comunes (antidepresivos, esteroides, antihipertensivos) pueden dificultar bajar de peso. Aprende cuáles y qué preguntar a tu médico.

Mi médico dice que el sobrepeso me subió el colesterol: ¿es verdad?

Respuesta rápida: medicamentos que pueden dificultar la pérdida de peso

Varios medicamentos comunes —algunos antidepresivos, corticoesteroides, ciertos medicamentos para la presión arterial y para la diabetes— pueden causar aumento de peso o dificultar la pérdida de peso como efecto secundario conocido. Si llevas meses con cambios consistentes sin resultados, vale la pena revisar con tu médico si algún medicamento que tomas podría ser parte de la explicación —y qué alternativas existen.

Por qué este factor frecuentemente se pasa por alto

Cuando alguien hace cambios de alimentación y ejercicio sin ver los resultados esperados, la explicación que se considera con más frecuencia es "algo estoy haciendo mal" —revisar porciones, ser más estricto, hacer más ejercicio. Lo que frecuentemente no se considera es que algunos medicamentos de uso común tienen efectos directos en el peso, el apetito, o el metabolismo, que pueden contrarrestar parcial o totalmente el efecto de los cambios de estilo de vida.

Esto no significa "es por el medicamento, no hagas nada" —significa que entender este factor puede cambiar las expectativas (un esfuerzo "normal" puede necesitar ser mayor para lograr el mismo resultado) y, en algunos casos, abrir la conversación sobre alternativas con el médico, sin nunca suspender ni cambiar medicación por cuenta propia.

Las clases de medicamentos con mayor asociación documentada con aumento de peso

Clase de medicamentoEjemplos comunesMagnitud típica reportada
Antidepresivos (algunos)Paroxetina, mirtazapina, algunos tricíclicosVariable; algunos pueden asociarse con varios kg en meses
Antipsicóticos (algunos)Olanzapina, quetiapina, risperidonaPuede ser sustancial, especialmente con uso prolongado
Corticoesteroides sistémicosPrednisona (uso prolongado)Puede ser significativo, especialmente con dosis altas/prolongadas
Algunos anticonvulsivosValproato, gabapentina, pregabalinaVariable según el medicamento específico
Insulina y algunas sulfonilureasInsulina, glipizida, glimepiridaFrecuentemente asociado con cierto aumento de peso como parte de su mecanismo
Algunos betabloqueantesPropranolol, metoprolol (en algunos casos)Generalmente modesto, pero documentado en algunos estudios
Anticonceptivos hormonales (algunos)Ciertas formulaciones, especialmente inyectablesVariable individualmente; la evidencia poblacional es mixta para muchas formulaciones orales

Es importante el matiz: dentro de cada clase, el efecto varía considerablemente entre medicamentos específicos y entre personas. No todos los antidepresivos, por ejemplo, tienen el mismo perfil —algunos se asocian más consistentemente con aumento de peso que otros dentro de la misma categoría general.

Los mecanismos: por qué estos medicamentos afectan el peso

Los mecanismos varían según el medicamento, pero algunos patrones comunes incluyen:

  • Aumento del apetito directo: algunos medicamentos actúan en los centros cerebrales que regulan el hambre, aumentando directamente las señales de apetito independientemente de las necesidades energéticas reales.
  • Sedación/reducción de actividad: medicamentos que causan somnolencia o fatiga pueden reducir indirectamente el NEAT (actividad espontánea) discutido en otro artículo, reduciendo el gasto calórico total sin que la persona "decida" moverse menos conscientemente.
  • Retención de líquidos: algunos medicamentos causan retención de sodio y agua, lo que se refleja como aumento de peso en la báscula sin ser tejido graso —relevante para interpretar correctamente lo que está cambiando.
  • Efectos hormonales directos: ciertos medicamentos pueden afectar hormonas relacionadas con el metabolismo de forma más directa, como el cortisol (corticoesteroides) o la insulina (algunos medicamentos para diabetes).

Qué hacer si sospechas que un medicamento está afectando tu peso

El abordaje correcto nunca es suspender o cambiar la dosis por cuenta propia —muchos de estos medicamentos tratan condiciones donde la discontinuación abrupta puede ser peligrosa (algunos antidepresivos, corticoesteroides, medicamentos para convulsiones). En cambio:

  1. Llevar un registro del momento en que empezó el aumento de peso o la dificultad para perderlo en relación con cuándo se inició o se cambió la dosis del medicamento —esta información temporal es útil para el médico.
  2. Preguntar directamente: "¿Es posible que [nombre del medicamento] esté contribuyendo a la dificultad que tengo para [perder peso / el aumento de peso que he notado]?" Es una pregunta legítima y los médicos están familiarizados con estas asociaciones, aunque no siempre las mencionan proactivamente si el medicamento es necesario por otras razones importantes.
  3. Preguntar sobre alternativas dentro de la misma clase: en muchos casos, existen alternativas dentro de la misma categoría terapéutica (por ejemplo, otro antidepresivo, otro medicamento para la presión) con menor asociación con aumento de peso, que podrían ser igualmente efectivas para la condición que se está tratando.
  4. Considerar el balance riesgo-beneficio completo: en algunos casos, el medicamento es claramente necesario y el beneficio de tratarlo (por ejemplo, una depresión significativa, o convulsiones no controladas) supera ampliamente la preocupación por el peso, y el enfoque puede ser entonces "trabajar con" ese factor (ajustando expectativas, posiblemente con mayor énfasis en otras estrategias) en lugar de intentar cambiar el medicamento.

El caso específico de la insulina y algunos medicamentos para diabetes

Esto merece mención aparte porque puede generar una situación que parece paradójica: algunos medicamentos para tratar la diabetes (insulina, sulfonilureas) pueden, como efecto secundario, contribuir a aumento de peso —mientras que la pérdida de peso frecuentemente es parte del objetivo de tratamiento para la diabetes tipo 2.

Esto no es una contradicción del tratamiento en sí —estos medicamentos pueden ser necesarios para controlar la glucosa, y el control de la glucosa tiene beneficios que van más allá del peso. Pero es relevante para entender por qué, para algunas personas con diabetes en estos medicamentos, la pérdida de peso puede ser más desafiante que para otras personas sin esta consideración adicional —y por qué la conversación sobre opciones de medicamentos (incluyendo, donde sea apropiado, los GLP-1 discutidos en otro artículo, que tienden a tener el efecto opuesto en el peso) puede ser relevante con el médico.

Por qué esta información no debe generar desesperanza

Si identificas que un medicamento que tomas está en alguna de estas categorías, es importante mantener la perspectiva: esto no significa que "no vale la pena intentar" cambios de estilo de vida —significa que el punto de partida puede ser más desafiante, y que el progreso puede ser más lento de lo que sería sin ese factor. Los mismos principios de cambios graduales, sostenibles, con énfasis en composición corporal (no solo peso) y en marcadores de salud más allá del peso, siguen siendo relevantes y pueden producir beneficios reales, incluso si el "número en la báscula" responde de forma más modesta de lo que respondería sin el medicamento en cuestión.

Para complementar: por qué el ritmo y la sostenibilidad importan independientemente del punto de partida y por qué enfocarse en marcadores de salud, no solo el peso, es relevante en cualquier contexto.

Aviso médico: Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud. Siempre consulta con tu médico antes de tomar decisiones sobre tu salud.