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Grasa visceral vs grasa subcutánea: cuál es peligrosa y cómo saber cuál tienes

La grasa visceral rodea los órganos internos y aumenta el riesgo de diabetes y enfermedades cardíacas. Descubre cómo distinguirla de la subcutánea y cómo medirl

Grasa visceral vs grasa subcutánea: cuál es peligrosa y cómo saber cuál tienes
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Respuesta rápida: ¿cuál es la diferencia entre grasa visceral y subcutánea?

La grasa subcutánea es la que puedes pellizcar debajo de la piel —en el abdomen, caderas, muslos y brazos. La grasa visceral es la que rodea los órganos internos del abdomen (hígado, páncreas, intestinos) y no se puede ver ni tocar desde fuera. La grasa visceral es la metabolicamente activa y peligrosa: libera sustancias inflamatorias directamente al hígado a través de la vena porta, contribuyendo a la resistencia a la insulina, el colesterol alto y la inflamación crónica. La grasa subcutánea, aunque estéticamente molesta, tiene un impacto metabólico mucho menor.

Por qué la grasa visceral es metabólicamente activa y peligrosa

La grasa visceral no es un simple depósito de energía pasivo. Es un tejido endocrino activo que produce y secreta decenas de sustancias biológicas —adipoquinas, citoquinas inflamatorias, ácidos grasos libres— que tienen efectos sistémicos en todo el cuerpo. Las más relevantes clínicamente:

  • Ácidos grasos libres: la grasa visceral libera ácidos grasos libres directamente a la vena porta, que los transporta al hígado. El exceso de ácidos grasos en el hígado promueve la resistencia a la insulina hepática, la producción excesiva de glucosa y la acumulación de grasa en el hígado (hígado graso no alcohólico).
  • Interleucina-6 (IL-6) y TNF-alfa: citoquinas proinflamatorias que la grasa visceral produce en mayor cantidad que la subcutánea. Elevan la PCR (proteína C reactiva), un marcador de inflamación sistémica asociado con mayor riesgo cardiovascular.
  • Resistina y visfatina: proteínas que contribuyen a la resistencia a la insulina en músculo e hígado.
  • Menor producción de adiponectina: a diferencia de la grasa subcutánea, la visceral produce menos adiponectina, una hormona antiinflamatoria y sensibilizadora a la insulina que protege el corazón y el metabolismo.

Cómo saber cuánta grasa visceral tienes sin hacer una resonancia magnética

La resonancia magnética (RM) y la tomografía computada (TC) son los métodos de referencia para medir la grasa visceral con precisión. El DEXA de última generación también puede estimarla. Pero estos métodos son costosos y no están disponibles como herramienta de seguimiento rutinario. Las alternativas prácticas:

1. Circunferencia de cintura (el método más accesible)

La circunferencia de cintura es el indicador más correlacionado con la grasa visceral que puede medirse en casa. Se mide con una cinta métrica a nivel del ombligo (no de los huesos de la cadera, sino del ombligo), con el abdomen relajado y sin ropa. Los puntos de corte de riesgo según la OMS y la AHA:

  • Mujeres: más de 35 pulgadas (88 cm) → riesgo elevado
  • Hombres: más de 40 pulgadas (102 cm) → riesgo elevado

Para personas de origen hispano o asiático, algunos investigadores recomiendan puntos de corte más bajos (33 pulgadas/84 cm para mujeres y 37 pulgadas/94 cm para hombres) por las diferencias en distribución de grasa mencionadas anteriormente.

2. Relación cintura-estatura

Dividir la circunferencia de cintura en centímetros entre la estatura en centímetros. Un resultado mayor de 0.50 indica acumulación de grasa central de riesgo en hombres y mujeres de cualquier altura. Es más útil que la circunferencia sola porque ajusta por el tamaño corporal.

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3. Marcadores de laboratorio como indicadores indirectos

La grasa visceral elevada casi siempre se acompaña de señales en el análisis de sangre: triglicéridos en ayunas mayores de 150 mg/dL, HDL bajo (menos de 50 mg/dL en mujeres, menos de 40 en hombres), glucosa en ayunas mayor de 100 mg/dL, y PCR elevada. Si tienes tres o más de estos, es muy probable que tengas un nivel significativo de grasa visceral independientemente del IMC o del peso total.

Factores que aumentan específicamente la grasa visceral

La grasa visceral responde más rápido que la subcutánea tanto a los factores que la aumentan como a los que la reducen:

  • Cortisol crónico (estrés): el cortisol tiene receptores específicos en el tejido adiposo visceral. El estrés crónico —laboral, familiar, de aculturación— dirige preferentemente el almacenamiento de grasa hacia el abdomen.
  • Carbohidratos refinados y azúcar: la insulina elevada crónica promueve específicamente el almacenamiento de grasa visceral. Una dieta alta en azúcar añadida y almidones refinados es uno de los predictores más fuertes de grasa visceral elevada.
  • Falta de sueño: dormir menos de 6 horas se asocia con mayor acumulación de grasa visceral incluso en personas que no aumentan de peso total.
  • Sedentarismo: el músculo activo compite con la grasa visceral por la glucosa circulante. La pérdida de masa muscular con la inactividad elimina ese competidor, facilitando el almacenamiento de glucosa como grasa.
  • Menopausia: la caída del estrógeno redirige el almacenamiento de grasa desde caderas y muslos (grasa ginoide) hacia el abdomen (grasa visceral), incluso sin cambios en el peso total.

Las estrategias que reducen preferentemente la grasa visceral

La grasa visceral responde mejor que la subcutánea a los cambios de estilo de vida. Estrategias con mayor evidencia:

  • Ejercicio aeróbico regular: es el más efectivo para reducir grasa visceral específicamente. Un metaanálisis de Lee et al. en Obesity Reviews encontró que el ejercicio aeróbico reduce la grasa visceral incluso sin pérdida de peso total.
  • Restricción de azúcar añadida y carbohidratos refinados: reducir la fructosa añadida (refrescos, jugos, dulces) tiene un efecto específico sobre la grasa hepática y visceral, más allá de las calorías.
  • Sueño adecuado (7-9 horas): normalizar el sueño reduce el cortisol nocturno y mejora la distribución de la grasa corporal.
  • Reducción del estrés crónico: intervenciones de manejo del estrés (meditación, yoga, actividad física como válvula de escape) reducen el cortisol basal y pueden moderar la acumulación de grasa visceral.

Para el contexto completo: las 5 estrategias con mejor evidencia para reducir específicamente la grasa abdominal y síndrome metabólico: cómo la grasa visceral se relaciona con los 5 criterios diagnósticos.

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Aviso médico: Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud. Siempre consulta con tu médico antes de tomar decisiones sobre tu salud.